La historia de Galatea y Polifemo tuvo mucho éxito, no sólo en la literatura, sino en la música también, encontré esta rareza en youtube, una ópera española del siglo xvii, escrita por un tal Antonio Literes (1670-1747), la obra fue escrita en 1708.
Por otra parte, también inspiró a Handel, quien compuso su propia obra.
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miércoles, 4 de agosto de 2010
domingo, 1 de agosto de 2010
Lecturas y link
Las lecturas ya están disponibles, en parte, en el link de la entrada de abajo. Lo que leeremos mañana son las primeras páginas del archivo pdf: de Lope de Vega, "Sale la estrella de Venus...", de Góngora, "La más bella niña...", "¿Callaré la pena mía..." y "Aprended flores en mí...".
Les he dejado un link que se relaciona con el tema del viernes, es una conferencia de Antonio Carreira, prestigioso gongorista, a la que le pueden echar un oído: habla del problema de concebir la literatura del barroco bajo las etiquetas del culteranismo y conceptismo, terminajos que yo espero que no hayáis escuchado; asimismo habla sobre las características de la poesía barroca, ejemplificadas en Góngora y Quevedo, mucho de lo cual retomaremos mañana. Un saludo y disfruten de lo que resta de su fin de semana.
Les he dejado un link que se relaciona con el tema del viernes, es una conferencia de Antonio Carreira, prestigioso gongorista, a la que le pueden echar un oído: habla del problema de concebir la literatura del barroco bajo las etiquetas del culteranismo y conceptismo, terminajos que yo espero que no hayáis escuchado; asimismo habla sobre las características de la poesía barroca, ejemplificadas en Góngora y Quevedo, mucho de lo cual retomaremos mañana. Un saludo y disfruten de lo que resta de su fin de semana.
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sábado, 31 de julio de 2010
Sobre metáforas y tópicos barrocos
Hablábamos el viernes de que el artista barroco busca la agudeza y arte de ingenio, es decir busca asombrar y desfiar a su receptor, busca producir el asombro y la maravilla, para ello tiene ya un repertorio de tópicos, esto es de lugares comunes de los que puede disponer, que conforman un código a usar. Sin embargo, precisamente por ser lugares comunes, de tanto usados pierden su fuerza, ya no asombran, el artista, en este caso el poeta, barroco entonces se ve obligado a rediseñarlos, a encontrar una manera novedosa e ingeniosa de expresarlos para asombrar a su lector.
Un buen ejemplo de esto es el viejo tópico de la muerte: el hombre que se convierte en polvo o regresa a él. Éste tiene un origen antiquísimo, se encuentra en la Biblia (Génesis 3: 19): "Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás". De aquí tiene lugar el famoso "Miércoles de ceniza", en que se recuerda al creyente su condición de polvo (o barro) animado, al que regresará en su muerte. Este tópico surge en la literatura continuamente ligado a su expresión religiosa y se gasta muy pronto. Para el poeta barroco ya está casi vacío de expresión, no produce admiración, pero se ve obligado a usarlo y como consecuencia tiene que encontrar una manera nueva de expresar esta idea, y así tenemos este ejemplo tomado de Shakespeare, Macbeth, acto V, escena 5:
Aparentemente no ofrece nada interesante, sin embargo, si observamos atentamente, podemos encontrar su novedad, su artificio. Si tomamos en cuenta el viejo tópico del cuerpo mortal que se convierte en polvo; estamos ante la misma idea, sin embargo ya no es el cuerpo, ni el hombre, el que se convierte en polvo: la muerte misma se ha vuelto polvorosa (dusty death), Shakespeare califica, adjetiva, la muerte, dándole una característica novedosa (ya no oscura, fatal y un largo etc.), que consiste en el recuerdo del viejo tópico convertido en una novedad. ¡Qué forma de darle vida nueva a un lugar común! Es esto, lo que busca el poeta barroco.
Un buen ejemplo de esto es el viejo tópico de la muerte: el hombre que se convierte en polvo o regresa a él. Éste tiene un origen antiquísimo, se encuentra en la Biblia (Génesis 3: 19): "Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás". De aquí tiene lugar el famoso "Miércoles de ceniza", en que se recuerda al creyente su condición de polvo (o barro) animado, al que regresará en su muerte. Este tópico surge en la literatura continuamente ligado a su expresión religiosa y se gasta muy pronto. Para el poeta barroco ya está casi vacío de expresión, no produce admiración, pero se ve obligado a usarlo y como consecuencia tiene que encontrar una manera nueva de expresar esta idea, y así tenemos este ejemplo tomado de Shakespeare, Macbeth, acto V, escena 5:
And all our yesterdays have lighted fools
the way to dusty death...
Y todos nuestros ayeres han iluminado a ingenuos el camino a la muerte polvorosa.
Aparentemente no ofrece nada interesante, sin embargo, si observamos atentamente, podemos encontrar su novedad, su artificio. Si tomamos en cuenta el viejo tópico del cuerpo mortal que se convierte en polvo; estamos ante la misma idea, sin embargo ya no es el cuerpo, ni el hombre, el que se convierte en polvo: la muerte misma se ha vuelto polvorosa (dusty death), Shakespeare califica, adjetiva, la muerte, dándole una característica novedosa (ya no oscura, fatal y un largo etc.), que consiste en el recuerdo del viejo tópico convertido en una novedad. ¡Qué forma de darle vida nueva a un lugar común! Es esto, lo que busca el poeta barroco.
viernes, 30 de julio de 2010
El gran pintor Velázquez

Hoy en clase hablamos un poco de las pinturas de Velázquez, quien es considerado como uno de los grandes pintores del barroco español. Diego Rodríguez de Silva y Velázquez nació en Sevilla el 6 de junio de 1599, inicialmente fue alumno de Francisco de Herrera, y después tuvo como maestro a Francisco de Pacheco (el que pintó los retratos de San Juan, Cetina y Herrera). En 1617 presenta el examen ante el gremio de pintores (recuérdese que el artista era todavía un artesano, formaba parte de un gremio, y tenía un taller) y se le permitió ejercer como maestro de imaginería y óleo, es decir ya no tenía que depender de otro pintor para hacer pintura. Se casó poco después con la hija de su maestra y, como es natural, empezaron a procrear ciudadanos para el Imperio español. Poco después, los amiguitos de Velázquez consiguieron que fuese llamado para retratar al rey, y así pasó de ser un humilde pintor sevillano a convertirse en el pintor de la Corte. Hizo varios viajes a Italia con el fin de conseguir adornos para el rey, es decir obras de arte, y ahí pudo aprender mucho observando a los mejores artistas de su época: los italianos. Murió en Madrid el 6 de agosto de 1660.

Venus ante el espejo

Cristo crucificado

Luis de Góngora

La fragua de Vulcano

La rendición de Breda

Las meninas
Como pueden observar, en algunos casos como en Las meninas hay que descifrar, hay que usar el ingenio para entender la pintura, en otros casos simplemente nos muestra un momento, como en el Cristo o el retrato de Góngora en que capta un pensamiento, un sentimiento, y en otros, como en la Venus, se puede observar muy claro un sensualismo que excede todo límite: todo esto es barroco.
Música barroca
Como es evidente, no les podemos mostrar en clase todo lo que implica Barroco, vamos a tratar de compensarlo en el blog. Ésta es la primera de una serie de entradas, que tendrán que ver con música, pintura y arquitectura barrocas. Como bien dice el título, ésta versará sobre música.
Uno de mis músicos favoritos es Georg Friedrich Handel (1685-1759), como pueden observar por la fechas se sale prácticamente de los límites del siglo xvii. Sin embargo, su estilo es claramente barroco y así vemos como el arte barroco, principalmente en la música se extiende por muchos años. Nacido alemán, pero debido a que encontró mejores mecenas en Inglaterra se fue para allá, y allí fue donde compuso sus grandes obras. Fue autor de óperas y oratorios (composición vocal de tema sacro), entre ellos el más famoso es El Mesías, del cual ahora les pondré tres piezas de mis favoritas.
La primera que les ofrezco es la parte final del oratorio, dividido en tres partes, que se titula por su verso inicial Worthy is the Lamb.
La segunda es la que yo les puse hoy, And He Shall Purify, que se encuentra en la mitad de la primera parte, y que, junto con el Canon de Pachelbel, puede ofrecer una idea muy clara de lo que es barroco.
Por último, but not least, la composición que todos deberían conocer de esta obra: Aleluya.
Vivaldi, a quien ya no pudimos escuchar por falta de tiempo, es otro gran representante de la música barroca, como asumo que todos han escuchado alguna vez en su vida Las cuatro estaciones les ofrezco un poco de su obra sacra, como el Gloria.
Y esta otra pieza de Vivaldi, mejor conocida como Magnificat.
Y finalmente de Bach, algo más instrumental y menos sacro, una selección de los Conciertos de Brandenburgo.
Espero que disfruten esta maravilla.
Uno de mis músicos favoritos es Georg Friedrich Handel (1685-1759), como pueden observar por la fechas se sale prácticamente de los límites del siglo xvii. Sin embargo, su estilo es claramente barroco y así vemos como el arte barroco, principalmente en la música se extiende por muchos años. Nacido alemán, pero debido a que encontró mejores mecenas en Inglaterra se fue para allá, y allí fue donde compuso sus grandes obras. Fue autor de óperas y oratorios (composición vocal de tema sacro), entre ellos el más famoso es El Mesías, del cual ahora les pondré tres piezas de mis favoritas.
La primera que les ofrezco es la parte final del oratorio, dividido en tres partes, que se titula por su verso inicial Worthy is the Lamb.
La segunda es la que yo les puse hoy, And He Shall Purify, que se encuentra en la mitad de la primera parte, y que, junto con el Canon de Pachelbel, puede ofrecer una idea muy clara de lo que es barroco.
Por último, but not least, la composición que todos deberían conocer de esta obra: Aleluya.
Vivaldi, a quien ya no pudimos escuchar por falta de tiempo, es otro gran representante de la música barroca, como asumo que todos han escuchado alguna vez en su vida Las cuatro estaciones les ofrezco un poco de su obra sacra, como el Gloria.
Y esta otra pieza de Vivaldi, mejor conocida como Magnificat.
Y finalmente de Bach, algo más instrumental y menos sacro, una selección de los Conciertos de Brandenburgo.
Espero que disfruten esta maravilla.
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